10/20/2007

Malo, más que malo

Hola, amiguitos y amiguitas de la censura:
La Federación de Mujeres Progresistas nos avisa de que el programa "Escenas de Matrimonio" que emite Telecinco (Tele5) anima al público "poco crítico" (sic) a saltarse a la torera los valores democráticos y humanos.
Por supuesto, ya han pedido que se retire de parrilla.
Venga, a decirnos lo que tenemos que ver otra vez.
¡Dejemos las tardes llenas de programas de testimonios de esos bizarros. Dejemos las noches llenas de programas casposos. Demos a Interviú la posibilidad de sacar a nuevas jamonas de Gran Hermano en bolas... pero quitemos de parrilla un programa de ficción!
Veamos lo que dice la RAE:

FICCIÓN: Clase de obras literarias o cinematográficas, generalmente narrativas, que tratan de sucesos y personajes imaginarios.
REALIDAD:
Lo que es efectivo o tiene valor práctico, en contraposición con lo fantástico e ilusorio.

El público "poco crítico" que se deje influir por esta serie cutre tiene un problema mental que va más allá de su pobreza de criterio. Está enfermo. Todo lo que se emite por televisión es susceptible de generar comportamientos agresivos/discriminatorios. TODO.
Que prohíban las emisiones de televisión, porque ni los documentales se salvan.
Personalmente, estoy harto de que me digan qué NO debo ver, qué NO debo leer, qué NO debo escuchar. O peor, que su criterio como grupo de presión (cualquiera que sea) sea considerado superior a mi derecho a ver lo que me salga de las narices.
Si en Españñññññña algo tan chungo como esto es considerado como posible inductor a comportamientos aberrantes, jodidos estamos.
Lo alucinante es que los programas basados en hechos reales (básicamente corazón) son considerados por todos una soberana mierda, pero nadie pide su retirada. Esos programas que SÍ ofrecen testimonios REALES de una vida basada en la mentira, en el éxito a corto plazo y cuyo mayor esfuerzo es el de abrir la boca (ya sea para introducir en ella algo o para hablar sobre alguien) y abrirse de piernas o bajarse la bragueta.
Esos modelos son los que se abren paso en la sociedad. Porque, quieran o no, la mayor parte de los habitantes destepaís pueden distinguir un producto de ficción. Un producto que está demostrando que, en la realidad, si eres un cacho de carne sin cerebro puedes llegar a ser algo simplemente siendo una basura humana, SÍ es peligroso.
NADIE se queja sobre esto.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo creo que el problema está en lo siguiente: Los que, como tu y como yo, odiamos ese tipo de programas, en vez de quejarnos simplemente miramos a otro lado, y nunca se ha podido usar mejor expresión.

Cuando empieza un programa de telerrealidad (el diario de Burricia, por poner un ejemplo), simplemente cambio de canal, me pongo a jugar con mi sobrino o a leer.

Los únicos que se quejan de la TV son aquellos que se tiran el día viéndola, aunque como tú dices, bien podrían quejarse de algo que afecta de verdad a la sociedad. Ya muchos críos no quieren estudiar, sino ir a Gran hermano (Orwell se revuelve en su tumba), Operación triunfo o similares. Por no hablar del fútbol.