3/02/2007

El concordato me la toca un rato

Hola, amiguitos y amiguitas de los dobles raseros morales:
Leo con consternación que un cura de 72 de Granada ha sido condenado a pagar durante 14 meses una multa de 5 euros diarios (unos 2.100 euros más o menos en total) por abusar sexualmente de un niño de 14 años.
Los hechos sucedieron cuando el niño y el cura salido éste viajaban en un autobús. El cura se acercó al muchacho y llegó a "restregarse contra él", realizó "algunos tocamientos" y quiso convencerlo "para llevarlo a un parque y seguir intimando".
Supongo que las autoridades eclesiásticas pensaron que fue el niño el que, utilizando las malas artes propias de un chaval de 14 años (hay que ver cómo visten hoy en día y, claro, con el cambio climático...) así que simplemente lo retiraron del ejercicio público provisionalmente. De momento, no se sabe nada más. De cualquier manera, si tenemos en cuenta otras ocasiones anteriores, este maldito pederasta de los cojones que merece que le corten los huevos seguirá siendo un señor cura, predicando y dando lecciones de moral...

¡Hala, qué bien me ha venido esta frase para relacionar esta información con la siguiente. Casi parece que lo haya hecho adrede, coño!

Estos mismos hipócritas del alzacuellos y las palabras a medio volumen son los que han hecho que el Tribunal Constitucional tuviera que tomar una decisión en el caso de la profesora de religión que no puede seguir dando clase por estar divorciada.
Dejen que me reserve mi opinión sobre esta cuestión.
Lo que no es normal es que estos encubridores de delincuentes confesos como el hijo de satanás del que hablábamos antes se escandalicen por que una mujer divorciada pueda dar clases a sus pequeños feligreses, y que por otra parte protejan y paguen fianzas y sigan acogiendo a esta clase de gente entre sus filas, asignándoles trabajos y permitiéndoles hablar de moral y buenos usos.

1 comentario:

Nac dijo...

Je, je, el título me ha recordado a ese gran tema de Siniestro Total. Ayatollah, no me toques la pirola.

Puedes llevarme al Irán
y presentarme al Imán
pasearme por Teherán
y mandarme al frente de Iraq
puedes colgarme de los pies
y fusilarme también
cortarme las manos sin piedad
y llevarte a mi chica ye-yé

Ayatollah, no me toques la pirola
Ayatollah, no me toques la pirola
Ayatollah, no me toques la pirola más...

Ains...que tiempos.