2/14/2007

Están dentro

Hola, amiguitos y amiguitas de lo extraño:
Tengo que retractarme. Muy poca gente lo hace. A muchos de ellos los conozco.
En fin. Voy a escribir un email al programa de Íker Jiménez para que investigue el tenebroso caso en el que estoy metido sin quererlo. Un problema terrorífico que no me deja vivir, que atenaza mis músculos, que transforma mi cara en la de Lucía Etxeberría cada tres cuartos de hora, que deja mi voz como la de Nawja Nimri recién despierta después de una noche de juerga, que hace que vea atractiva e inteligente a la Obregón...
En fin, me comprenderán.
Lo he probado todo. He llamado a National Geographic. Me he puesto en contacto con el equipo de Al filo de lo imposible. Ya no me cogen el teléfono en ¿Dónde estás corazón?.
Como verán, he acudido a los mejores especialistas y nadie me hace caso.
Por eso sólo me queda Íker. Paladín de los desprotegidos. Ivanhoe de los atemorizados. Un Robin Hood moderno que ofrece ayuda desinteresada (a cambio de que le compren unos cuantos miles de fascículos de su colección, que no es ná) a todos aquellos que sollozamos bajo el peso de lo ominoso.
No sé si esto es arriesgado o no, pero tengo que confesárselo:

cuando busco las llaves en la bolsa donde llevo mis cosas, nunca las encuentro

Así de dramático. Pero tenía que decirlo.
He desarrollado una teoría: en el interior de mi bolsa hay una civilización de pequeños seres que se encargan de revolver las cosas y dejar las llaves siempre al final, escondidas entre otro millón de papeles sueltos, la agenda, el iPod...
Pero no se contentan con eso, qué va:


Me enredan el cable de los auriculares, produciendo nudos que me cuestan varios minutos de deshacer

Así de infeliz soy. Sólo Íker es capaz de manejar esta situación. Sólo él, con su equipo de expertos (el de la barba pringosa, el tipo del pelo largo que hace muñecos, la chica, el de los documentales...) pueden ayudarme.



Algo así debe pasar cada vez que abro mi bolso, pero a nivel microscópico-sobrenatural

2 comentarios:

Ivy dijo...

Tus mini seres se van a cabrear, pero te voy a confesar un truco: bolsas con bolsillos.

Me tienen vigilada, no les digas que te lo he dicho yo .

Besitos

Ivy dijo...

OMG Cristina, tus pequeños seres son especialmente cabrones. Yo les hice creer que más allá de "su" bolsillo había un abismo con dragones y tal, y no se atreven a salir.

Tengo pequeñas poblaciones segregadas, y dentro de su pequeño mundo tengo las pequeñas putadas habituales: los seres del bolsillo del ipod me enredan los cables, los del bolsillo grande intentan mantener las llaves lo más al fondo posible dentro de sus posibilidades, y los seres del minibolsillo exterior se empeñan en sacar una muestra de colonia de su cajita de cartón, pero no se atreven a pasar el límite.

Nada, la solución es entrenar sacerdotes en "el bolsillo especial para las llaves" para que no se atrevan a llevar nada fuera.

Yo los puedo entrenar por tí, cobro menos que Íker ;)