11/12/2008

Somos de Porcelana

Me entero de que la vieja chocha de la duquesa de Alba intentó secuestrar (cual terrorista) la revista El Jueves debido a esta portada, y que ha decidido (entre babas, supongo) meter una demanda a los redactores de la revista (ellos, supongo, que estarán encantados con esto)


También me entero que un juez ha prohibido que el programa de La Sexta Sé lo que hicisteis... utilice imágenes de Telecinco (todo porque dicho programa pone a caldo a ciertos programas y presentadores de dicha cadena).
Muy bonito, sí señor.
Es curioso lo mucho que se nos llena la boca cuando criticamos a los U.S. of A. y a su conservadurismo en cuestiones de sexo y demás. Cómo nos vanagloriamos de lo supermodelnos que nos sentimos cuando vemos a los gringos rasgarse las vestiduras por cualquier cosa, o nos mofamos de las tontas reglas de la comisión federal de contenidos televisivos.
Es que somos la polla.
Lo mejor de lo mejor.
No nos importa que se enseñen tetas en la tele.
Podemos decir tacos y ser hipermeganaturalesdelamuerte.
Pero, señores, hay una pequeña diferencia. Ellos saben admitir una crítica. Ellos saben admitir lo que es una bufonada. Parece mentira que, con lo salerosos que pretendemos ser, todavía se pongan demandas por hacer una crítica realizada con humor, una parodia. Aquí nos quedamos con Los Morancos.
Porque, miren ustedes. Si eres una persona pública (entiéndase, una persona con una repercusión cualquiera en los medios y que parte de tu vida se basa en la explotación monetaria de esas apariciones) debes estar preparado para convertirte en objeto de parodia (que hagan cursillos, coño). Que no digo que a esta gente no se le respete la vida privada, faltaría más. Pero, hijodeputa, vives de puta madre, eres famoso y demás. Nos debes el derecho a parodiarte. Y miren, de reyes y nobles españoles no hablo: yo le pago el (sobre) sueldo para que usted me restriegue por mis morritos de currelo lo bien que vive. SE JODE SI ME FALTO CON USTED.
Y si eres un medio que se gana la vida vendiendo mierda, no te sientas molesto si te digo que vendes mierda. Es como intentar insultarme diciéndome "gordo". Me estás describiendo, muchacho, no te equivoques.