Hoy he vuelto a recibir una carta suya. Se la traduzco y la comparto con ustedes, que son pocos y sabrán mantener la discreción adecuada:
Querido Carlos:
Todo me va muy bien desde que volví de Venus. Te alegrará saber que ahora que el tratamiento para ser inmortal ha finalizado me siento más seguro de mí mismo. Mi hermano gemelo te envía saludos y te promete que te enviará una caja de puros habanos tan pronto como le sea posible.
Como todos los años en estas fechas me pongo un poco sensiblero y tengo que enviaros saludos a todos. Eso refrena un poco mis ansias de dejarme ver en tiendas de cebos de Minnesota o en casinos de mala muerte cerca de Las Vegas en concursos musicales (aunque hay que reconocer que el aparato venusiano para difuminar mi imagen en las fotos de la prensa era todo un descubrimiento, ¿verdad?)
De momento, me conformo con disfrazarme de Piesgrandes y salir un par de noches a dar vueltas por el bosque, a ver si alguien me tira una fotillo.
La fama es tan difícil de olvidar, amigo…
Acabo de ver otra vez Corazón Salvaje. Chico, el Nicholas Cage será un borrego y todo lo que tú quieras, pero borda Love Me Tender, reconócelo.
En fin, me vuelvo a ver la tele, que salgo sin parar y me siento como en los viejos tiempos, pero con menos papada y menos drogas circulando por mi sangre.
Un abrazo,
E.P.
Pd.- me emociona ver que Graceland sigue tan bonita como siempre.

Esto es estilo, y lo demás bobochorradas
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