7/04/2007

Por pedir que no quede...

Hola, amiguitos y amiguitas de los deseos:
Ya se ha acabado la %$"%&/& Copa América.
Ha ganado Alinghi.
Eso significa, que ahora, el jefe de la carrera esta se pondrá a pedir cosas para que dentro de dos años se vuelva a hacer aquí, tal y como nuestros gobernantes y gobernantas desean.
De momento, debe haber pedido:

- Que todos los valencianos y valencianas vayamos vestidos de falleros y falleras durante todo el 2009 y que dejemos que los turistas con acreditación nos hagan fotos y nos tiren cacahuetes.
- Que se cambie la moneda al birr etíope, que chana más.
- Que nos tiñamos todos de rubio el vello púbico.
- Que sólo se venda agua Evian, que tiene más glamour que cualquier otra.
- Que en el escudo de Valencia se sustituya el murciélago por la gaviota, dado que es un símbolo mucho más marinero (este punto le ha gustado especialmente a Camps y a Rita).
- Que trescientos cincuenta y siete valencianos y otras tantas valencianas se casen por el rito zíngaro el cuatro de enero de dos mil ocho.
- Que a las diez y cuarto de la mañana, cada día impar, todos los valencianos y siete octavos de valencianas bailen La Macarena en terrazas habilitadas para ello. Dichas terrazas deberán tener el suelo realizado en madera de enebro, recogida por doscientas tres vírgenes con trenzas, y el número de tablones no exceda en ningún caso el de cuarenta y dos.

Nuestros gobernantes y gobernantas, por supuesto, han afirmado que estas demandas son lógicas y que en breve se pondrán en marcha todas ellas. También han dicho que nos falta agua y que los gobernantes y gobernantas de Cataluña y Aragón son todos y todas malos y malas personas porque aquí la primera preocupación es el agua y ellos son los que nos la roban. También han recordado que el catalán no es lo mismo que el valenciano. Han añadido después que el gobierno central tiene la culpa de todo lo malo que pasa aquí. Ellos y ellas se reservan las culpas de todo lo bueno.

1 comentario:

Anónimo dijo...

En contraprestación, propongo que el barco cambie de nombre y pase a llamarse con el mucho más levantino apelativo de Aliolinghi.

Y no sé de qué te quejas. La verdad es que a siete kilómetros del puerto la Copichuela América no molesta nada de nada.