Ayer cuando llegué a casa después de una agradable cena , me topé con el hecho de que Ono había decidido dejarme sin conexión, así que me dediqué a tumbarme en el sofá un rato, y dedicarme al noble arte de hacer zapping, tarea en la que soy, déjenme presumir, todo un experto.
En fin, entre toda la maraña de realities, pelis chungas y demás, en la 2 estaban haciendo Carta Blanca, presentado esta semana por Ray Loriga.
No sé ustedes, pero a mí me parece que este hombre se mola tanto que piensa que la madre de Milhouse no es nadie. Naturalmente, invitó a sus coleguillas artistas, y se dedicó a presumir de sus años en Gringolandia y lo estupendísima que es su vida, lo profundo que es todo y demás.
Déjenme destacar las entrevistas a Cristina Rosenvinge y a los componentes de Marlango. Todo se desarrollaba en un plató con sillas de diseño blancas y negras y un fondo que mostraba constantemente el ir y venir de algodonosas

ZAPPING.
Antena 3 está poniendo un programa similar a Cops, pero con policías con acento andaluz y gallego, que mola más. Televisión Española anuncia el lanzamiento del nuevo disco de La Pantojas. Canal Nou está poniendo La Criatura (tiene una buena pinta de lo cutre que parece, aunque está empezada y no me apetece). Por supuesto, Tele Cinco sigue con Gran Hermano.
VUELVO A LA 2.
Las entrevistas del Loriga (y que conste que pienso que los discos de la Rosenvinge son estupendos, al menos los últimos que he escuchado) me hacen pensar en la idea que muchos tienen de la música. Es como si fuera un eterno sufrimiento, como una película de Garci, como si cada disco fuera El Ulises de Joyce. Todo tan denso. Todo tan lleno de nombres. Todos rechazando la ligereza. TRASCENDENCIA es la palabra. Los músicos tienen que convertirse en clones de Leonard Cohen, Bob Dylan (cuando todavía era judío y protestón) y una serie de tipos de los que no he oído nunca hablar pero que suenan muy muy super-profundos-de-la-muerte (cuanto menos gente haya oído hablar de ellos, mejor, significa que molas más).
Sirva como ejemplo la conversación con la Rosenvinge, donde el amiguete Ray, con media sonrisa en la cara, dice echar de menos los conciertos de la artista en un garito de Manhattan, donde él compartía cigarrillos con Lou Reed.
Luego, Marlango (después de tocar en directo, y confirmar que no me gustan en absoluto) se han dedicado a presumir de toda la música que escuchan (incluido, por supuesto algo de Mozart… el réquiem, of course, nada ligerito, no vaya a ser que les acusen de superficiales). Todo así, en medio susurros y con poses muy casual, luciendo tatuajes, camisetas de rayas, cabezas afeitadas y boinas de esas que se llevan tanto ahorita mesmo.
Acúsenme de frívolo, de tener mal gusto. De lo que quieran. Para mí la música es, básicamente, pasárselo bien. No niego que a veces apetezca escuchar algo similar; pero cojones, cada vez que escuchas a estos tipos, parece que escuchar música sea más un parto o una tesis sobre el sentido de la existencia que algo placentero.
Por ejemplo, acabo de adquirir el último disco de Scissor Sister. ¡Coño! ¡Pues es divertidísimo! Sí, un producto para pasar un buen rato. Recuerdo lo que dijo Miss Anne Matronic de Tah Dah (el nuevo disco en cuestión): Nosotros hacemos música para hacer feliz a la gente. Y eso nos hace felices.

Totalmente de acuerdo.
De todas formas, parece que esto es muy propio de este país de países y de su supuesta clase intelectualoide (de la que creo que R.L. es un exponente muy destacado), porque también sucede con el cine, el arte (mis más profundos odios a la hija de la gran puta de Consuelo Císcar, así te dé algo realmente jodido y te pudras en cualquier rincón del IVAM mientras todo el mundo te mea encima), la literatura, el humor…
En fin.
No sé por qué, pero durante todo el tiempo que he estado viendo el POGRAMA no he podido dejar de recordar la frase de Migue mientras recordábamos ROCK STAR: El heavy es amor.
5 comentarios:
Y tanto que el heavy es amor. Ahí tienes el viking metal, que es amor por el saqueo, la matanza, el alcohol y los encuentros casuales con mujeres.
Por cierto, el último disco de Blind Guardian, cojonudo.
Y Mozart es una nenaza, nada como el heavy classic de Tchaikowsky.
Hablando de profundidad... Ya tengo "Ator el Poderoso" y "Los bárbaros". Eso sí que es cine de autor.
Coda: Qué sabrá Ray Loriga de lo que mola de verdad (como Rescepto).
Graciassssssssssssss son las más hermosas tres líneas que podías ofrecerme.
Sigo teniendo ganas de sacrificar a esa gran musa del arte con el carmina burana al fondo o quizás...Sí con Berlioz también puede ser, grabarlo en video y colgarlo en Internet. Ya sabemos que la cultura es de interés general y yo no quiero ser menos.
Solo quería comentar, como auntentico antimelómano que soy, que a mi el Requiem de Mozart me mola mucho (más incluso que el presentador ese del que hablas).
Y por otro lado, el Requiem me parece bastante "pop" (denso, pero pop) ;P (si me gusta a mi... que solo me triunfa la clásica pop ;P).
Ale, ciao!
ARGH!! odio al Loriga con todas mis cannnnes. ¿Y alguien sabe por qué puñetas la peli de Alatriste está dedicada a él?
Esta peña encantada de haberse conocido da por saquito. Y el tío se debe de creer que vive en una road movie. Me he leido algunos libros suyos, no vayan a decir que no sé de qué hablo ^__^y me parecieron de lo más pretencioso.
Publicar un comentario